El Gran Círculo, de Conrad Aiken

Pasó más de un mes desde que leí este libro, así que espero poder decir algo atrayente sobre esto. Comunmente escribo una reseña, no bastante después de leerla, cuando todavía tengo novedosas ideas, por lo cual quiero advertirte que en esta ocasión mi reseña puede no ser muy buena.

Comenzaré diciendo unas expresiones sobre el creador Conrad Aiken. Además, este último es muy poco popular en Francia y, no obstante, fue uno de los más enormes escritores de su generación. En 1930, el poeta y novelista estadounidense recibió el Premio Pulitzer de poesía. Además, Conrad Aiken también es popular por ser el escritor que influyó en Malcolm Lowry y como es uno de mis autores preferidos, no podía perderme esta novedosa publicación editada por “La barque”. Así, el libro de Conrad Aiken se constituye de 4 capítulos primordiales que conforman un todo que empieza en el presente y continúa en el pasado, para finalizar formando un círculo: “El Enorme Círculo”. En el primer capítulo, Andrew Cather vuelve de un viaje tres días antes de lo que se espera porque se entera de que su mujer lo está engañando con su mejor amigo. En el segundo capítulo, el creador nos transporta a la playa, a una vivienda de vacaciones, un verano en el pasado de Andrew Cather, cuando era un niño pequeño. Después, en el tercer capítulo, Andrew Cather vaciará su bolsa, sus tripas, exponiendo toda la mala fe que le conviene a un hombre que se niega a admitir sus fallos. Al final, en los capítulos último y cuarto, es en esta parte donde Andrew Cather permite y madura, para al final transformarse en un ser libre y liberado. Como habréis comprendido, este libro es la crónica de un hombre que experimenta reveses cariñosos, pero también la historia del psicoanálisis de un personaje primordial, Andrew Cather, que mira al pasado en un intento de sobrepasar su presente y continuar adelante. “El Enorme Círculo”, de Conrad Aiken, es un enorme libro.

Bajé solo a la vivienda de juegos, hacía bastante calor y olía a madera novedosa, había tábanos dentro de las redes, y pensé que sería una aceptable ocasión para ver si podía sacarle el manillar a la novedosa bicicleta de la tía Norah, así que me subí a la mesa donde jugamos contra Gonko, me subí a la pared de madera y me tiré en el cobertizo de bicicletas. Toda esta siesta después del almuerzo. Todo lo mencionado de la hamaca.

Así que precisamente, la historia del libro (como te la acabo de contar) puede parecer banal, poco interesante, y también menos interesante, pero debería conocerse que es llevada por una escritura magistral. Además, es el estilo del escritor el que marca la distingue y el estilo de Conrad Aiken es increíblemente rico. Entonces, en este libro, hay catástrofe cómica, melodrama, pero también emoción, drama y un sentimiento de melancolia que emerge (en el segundo capítulo). Entre otras cosas, el primer capítulo está escrito en un estilo nervioso, caótico, histérico. Verdaderamente sentimos que nos encontramos en la misma habitación con esta pareja que se está enseñando. El segundo capítulo, como decía, está marcado por la melancolia y la tiernicidad, quizás esta sea la parte que quiero. No quisiera decir bastante…. Para finalizar, quisiera decir que el texto de Conrad Aiken, como nos recuerda el editor, se basa en los enormes clásicos (Melville, Poe, Shakespeare, Dante, Milton, Michelangelo), pero también en los géneros populares (Krazy Kat y Félix le Chat)

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