Les Désarrois de l’élève Törless, de Robert Musil

“Törless’s Disarray” es el título de la primera novela del escritor austriaco Robert Musil, un libro que escribió a la edad de 25 años. Siempre me llama la atención que un creador tan joven consiga hacer una obra tan fuerte, por lo cual no puedo dejar de ofrecer la edad del escritor Robert Musil.

La historia del libro es la narración de un frágil joven estudiante que vive en un internado elitista austriaco a inicios del siglo XX. Törless, así se denomina el héroe de esta novela, es un joven que se se ve a todos los demás, estudia, quiere llevar a cabo amigos y también individuo cercano por ellos y por sus profesores. Además, la vida se ve fácil y fácil cuando eres un joven estudiante que no debe preocuparse por nada, pero ¿lo es verdaderamente? Esto es lo que el creador se ve decir al inicio, pero de a poco la rutina día tras día del estudiante Törless, puntuada por las matemáticas, la filosofía y tantas otras materias apasionantes, hace aparición bajo una luz diferente. El internado en el que estudia el joven no es muy cálido, inclusive es frío y austero. Además, los amigos de Törless no son lo que parecen, son pésimos y crueles. ¿Se meritan la amistad de Törless? Beineberg y Reiting tienen la posibilidad de no tener en cuenta a Törless un amigo? Todas estas cuestiones (así como muchas otras) que nuestro joven héroe se hace desde el instante en que Basini, que quiere ser notado por un desafortunado robo, terminará convirtiéndose en el chivo expiatorio de este grupo de amigos. De hecho, Beineberg y Reiting, por venganza, utilizarán el abuso físico y moral contra Basini, que extrañamente se dejará llevar a cabo, antes de que acabe pidiendo contribuye a Törless. Consecuentemente, estos últimos tendrán que confrontar a una difícil elección. ¿Ayudará nuestro héroe al ladrón Basini, el que despierta un extraño sentimiento sexual en él? ¿O se pondrá del lado de sus amigos Beineberg y Reiting, seres insensibles que se convirtieron en torturadores sádicos?

Hasta cierto punto, se sentía dividido entre dos mundos: uno sólidamente burgués, en el que todo transcurría según la razón y el gobierno a los que se había habituados en casa; el otro, romántico, poblado de sombras, secreto, sangre, hechos completamente impredecibles. Parecía que sus dos mundos eran incompatibles.

“Les Désarrois de l’élève Törless”, de Robert Musil, es un libro sobre la adolescencia. De hecho, Törless es un joven estudiante atormentado que, más allá de su inexperiencia en la vida, tendrá que tomar elecciones morales complejas (acentuadas por la presión del grupo), pero también confrontar a eso que siente hacia el que es perseguido. ¿Es la amistad? ¿Amor? ¿O algún otra cosa? Además, este libro es la narración de un niño que se proporciona cuenta de todo el mundo que le circunda, pero también de la persona que es. ¿Qué es el bien y el mal? ¿Cómo entender imponerse y no dejarse seducir por los que le cubren? Precisamente, uno podría decirse a sí mismo que es fácil escoger su lado en esta historia, porque hay un perseguido y perseguidores, pero el hombre es cobarde por naturaleza…. Y Basini también tiene actos para hacerse perdonar. No voy a contarles el desenlace de la historia, pero tienen que entender que el escritor austriaco examina el alma atormentada de esta joven de una forma muy hermosa. El estilo de escritura de Robert Musil es corto y directo, pero también muy divertido, éste trabaja muy bien. “Les Désarrois de l’élève Törless” de Robert Musil es una novela oscura, inquietante y confusa que les invito a conocer.

Thérèse Desqueyroux, de François Mauriac

Recientemente leí numerosos libros de François Mauriac, escritor y Premio Nobel de Literatura francesa. Empecé con el título “Le Baiser au lépreux”, después continué con “Le nœud de vipères” y terminé mi período François Mauriac con su novela más famosa: “Thérèse Desqueyroux”. Además, es este último el que se discutirá hoy…..

Es irrealizable comentar de “Thérèse Desqueyroux”, de François Mauriac, sin revelar una parte importante de la trama. De hecho, la historia, que se lleva a cabo en el universo de la burguesía de la provincia francesa a inicios del siglo XX, empieza con la absolución de Thérèse Desqueyroux. De hecho, fue acusada de intento de asesinato por envenenar a su marido. No obstante, para asegurar su nombre de la calumnia, de lo que dicen, preferiría testificar en pos de su mujer con el motivo de un incidente. No obstante, todo empezó bien, Thérèse y Bernard se casaron, los dos formaban parte de la misma red social pequeñoburguesa y de enormes terratenientes. Thérèse, con este matrimonio, espera detallar su posición popular, pero también arrimarse a su amiga Ana, que no es otra cosa que la hermana de Bernard y su futuro marido. No obstante, muy rápidamente, por no decir el día después de la boda, Thérèse se aburrió. Teresa está cansada de las convenciones sociales, su pequeña y tranquila vida la aburre, pero lo que es peor, su marido la aburre. Bernard es un hombre seguro de sí mismo, de su posición, de lo que tiene, orgulloso, pero también es un personaje, en el final, no muy fino, grosero…. Un día, Thérèse conocerá a Jean, la amiga de Anne. Jean es un joven guapo y lleno de energía, pero también con la cabeza llena de ideas novedosas, ideas matizadas, ideas capaces… Jean evoca París y la independencia, Thérèse soñará con las dos.

De hecho, no quería morir; un trabajo urgente la llamaba, no por venganza ni por odio; pero aquella pequeña tonta de Santa Clara, que creía que la alegría era viable, tenía que entender, como Teresa, que la alegría no existía. Si no tienen nada más en común, que tengan por lo menos eso: el aburrimiento, la sepa, la sepa, la sepa, de algún labor elevada, de algún deber superior, la imposibilidad de aguardar nada más que los bajos hábitos diarios – un aislamiento sin consuelo.

“Thérèse Desqueyroux”, de François Mauriac, no es una novela policíaca. Es verdad que la novela habla de un intento de asesinato, pero esto sirve de motivo para que el creador pinte dos retratos, el de los terratenientes burgueses y el de la mujer enamorada de la independencia. Además, el ámbito, al que forma parte la extraña pareja formada por Thérèse y Bernard, está conformado por hombres y mujeres de ideas fuertes, antisemitas, pero no sólo. Para estos pequeños burgueses con críticas sencillos, la raza y el nombre tienen que perpetuarse, a través de bellísimos matrimonios, para que las caracteristicas se queden en la familia. Entonces, es de buen gusto no casarse con un judío, un enfermo, un asesino… El segundo retrato, el de una mujer que quiere emanciparse, dibujado por François Mauriac en su novela, es aún más atrayente. Teresa es la heroína del libro, una mujer enamorada de la independencia. Teresa quiere vivir su historia y para eso debe romper con las convenciones sociales que la sofocan, romper con las pesadas tradiciones familiares, romper con su marido matándolo. La novela de François Mauriac es impresionante en varios sentidos. Antes que nada, el creador, empezando su crónica en el final y usando varios flashbacks, proporciona a su texto un tono claramente moderno. El estilo majestuoso de la autora consigue atrapar el alma de Teresa como si estuviéramos en su cabeza. Además, no debe confiar en el pequeño número de páginas, porque el texto es increíblemente denso e increíblemente rico. En segundo lugar, la historia no es maniquea, no hay Teresita de un lado y Bernardo del otro. Además, los papeles se invertirán mientras el marido envenenado mantenga su venganza. Para finalizar, les invito a leer la reseña de Ana, en parte fue ella quien me logró querer leer esta novela fantástica. Gracias Anne.

Anima, de Wajdi Mouawad

Para comenzar, me gustaría agradecer a mi librería dónde suelo comprar libros antiguos por darme este libro y por permitirme conocer a un creador increíblemente atrayente.  Además, pensé que Wajdi Mouawad era completamente irreconocible para mí, pero me percaté de que no lo era.

Aunque jamás antes había leído a Wajdi Mouawad, he visto la increíble adaptación cinematográfica de Denis Villeneuve de la obra “Incendios”. Como habrán comprendido, este último fue escrito por Wajdi Mouawad. Pero hayamos ido a la novela que nos importa hoy. Así, la crónica de “Anima” empieza con un asesinato repudiable. De hecho, Wahhch Debch revela a su mujer muerta, que fue asesinada de una forma atroz, torturada y después violada y peor aún. Además, por el momento no estoy seguro del orden de los hechos… Además, este hombre quebrado que se considera responsable, este canadiense de origen libanés (esta precisión es considerable, como comprenderán), escoge ir en busca del hombre que mató a su mujer. En esta frenética carrera a través de Canadá, USA y Líbano, Wahhch Debch se enfrentará gradualmente a su crónica, así como a la de su país de origen, un país marcado por varios conflictos bélicos. Consecuentemente, para dilucidar numerosos secretos, el de la identidad del asesino y el de los orígenes de la guerra, la crueldad, los conflictos, etc., Wahhch Debch investigará y es esta doble búsqueda la que es el tema de esta novela. Entonces, el tema primordial del libro es la crueldad, la crueldad que es parte de nosotros, oséa, del hombre, o (debería decir) del ser humano. Además, para destacar la animalidad que hay en nosotros, el creador tuvo un concepto increíble, un concepto que constituye parte importante de la singularidad del texto.

Cuchillo en mano, Winona cortó los asientos del camión. Los cortó, los vació de sus entrañas, desmanteló las paredes del cuadro, rompió las esferas, arrancó las cajas, cortó los cables. Se levantó en la mitad de la cabina, se bajó los pantalones, abrió las piernas, orinó, defecó y se limpió con tiras de cuero. Estábamos fuera del vehículo y lo mirábamos por las ventanas. El olor de su excremento se extendió fuera. Winona salió, cerró la puerta y la pateó con una enorme patada. Utilizando la llave, arañó la carrocería por enfrente, por detrás y por los lados, se subió al capó y trató de romper el parabrisas, pero su pie siguió rebotando en él.

De hecho, los narradores de esta historia no son otros que los animales, presentes sutiles e indiscretos, que se cruzan con el que buscó al monstruo, al asesino. Entonces, el título de los distintos capítulos es el del nombre científico del animal que cuenta la historia, del que mira la bestialidad de los hombres. Hay perros, gatos, serpientes, arañas, peces, pero también un montón de otros animales salvajes o no. Sólo el último capítulo se desviará de la regla. ¿Pero qué están observando estos animales? Sencillamente, la bestialidad del hombre, ésta es sin límites. Además, el libro tiene dentro varios pasajes violentos. Sin lugar a dudas existe la descripción de las atrocidades sufridas por la mujer de Wahhch Debch, pero no sólo. Algunas situaciones son muy duras, más bien violentas, difíciles…. La novela de Wajdi Mouawad es precisamente deslumbrante, pero también marcada por la oscuridad, es un libro oscuro. No obstante, no todo en este libro es atormentado, sin importar las ocasiones desesperadas. No me atrevería a decir que hablamos de una novela ilusionado, ni bastante menos. Además, el creador tiene una hermosa pluma, algunas veces poética, sin importar la atrocidad de algunas situaciones. Para deducir, diría que hice un hallazgo muy hermoso.

Hiroshima, flores de verano, de Tamiki Hara

Leí este pequeño libro japonés, de solamente 130 páginas, en común con Marie-Anne del blog Laboucheaoreilles. Además, les invito a leer su muy bonito post: aquí. Pero, si no le importa, vamos a pasar a mi crítica en este momento…..

“Hiroshima, flores de verano” de Tamiki Hara es una pequeña colección de tres cuentos que se tienen la posibilidad de leer como un libro, porque los tres cuentos se suceden. Como habréis comprendido, en esta ficción biográfica, el creador cuenta la historia del bombardeo de Hiroshima. El escritor japonés, que vivió los terribles hechos, detalla el antes, a lo largo de y después del estreno de “Little Boy”. Así, en la primera historia descubrimos la vida diaria de una familia de Japón que vive en Hiroshima. Hombres y mujeres hablan de la guerra, del frente, de los que se van y de los que vuelven. La multitud está preocupada, algunos, conscientes de su derrota, desean terminar lo antes viable. En tanto que otros desean pelear hasta el desenlace… No obstante, generalmente, la población de Hiroshima está ansiosa. Además, parte importante de ella se está mejorando para evacuar la localidad y es esta preparación la que el creador detalla. No obstante, más allá de las intranquilidades de la multitud, no están presionando más que eso. Además, el rumor se está ampliando, el rumor de un terrible bombardeo que se avecina, pero nadie puede comprender lo que verdaderamente caerá sobre sus cabezas. De lo opuesto, la multitud de Hiroshima habría huido, dejando todo atrás, en vez de perder el tiempo, en preparativos largos e insignificantes. Además, eso es lo terrible de esta primera historia, entender lo que va a pasar sin poder cambiar nada. El segundo texto, en cambio, detalla el horror de los primeros instantes después del atentado. Esta segunda novedad es bastante más corta, pero también bastante más intensa, dura. Todo arde, es el infierno en la tierra, las especificaciones son terribles, inclusive horribles. El texto es pesado, pero muy verdadera, las especificaciones son muy duras…. Al final, en la tercera y última novedad, hay una referencia a la otra vida… El regreso de los sobrevivientes a su localidad natal, pero también el reencuentro, las evocaciones de los bombardeos, las muertes, los sobrevivientes heridos, el desafío.

En el sendero, mi sobrino había empezado a vomitar un líquido blanco. Había huido y tomado el tren con un amigo al que se había refugiado: allí había sido bien precaución. Pero poco más de una semana después de su regreso, comenzó a perder el cabello y se quedó totalmente calvo en dos días. En todas partes se decía que, en esta ocasión, los heridos con el pelo caído y la nariz sangrando no tuvieron bastante fortuna de salir de ella. 12 o trece días después de que se le cayera el pelo, mi sobrino empezó a sangrar por la nariz.

¿Qué me pareció este libro de Tamiki Hara? Me se ve que es la primera oportunidad que leo una novela de Japón sobre el bombardeo de Hiroshima. Entonces, no tengo ningún punto de cooperación, pero eso no me impide tener una opinión. Generalmente, me gustó este libro. No obstante, tuve un pequeño inconveniente para ingresar en las primeras novedades. De hecho, el comienzo me pareció un poco bastante rápido, me costó bastante interesarme por esta historia familiar. No obstante, ver a esta familia confrontar a su mudanza con alguna ligereza me cautivó rápidamente. Además, no sé si en el final no fue esta parte del libro la que más me gustó. La segunda novedad, más allá de las horribles especificaciones, es muy convincente, porque es increíblemente precisa. El escritor, con un estilo corto y conciso, consigue ofrecernos una imagen increíblemente verdadera de los horrores que ha experimentado el creador. Al final, la última parte del libro, mientras la guerra acaba, es paradójicamente la más emocionante, la más triste, la más embrujadora. ¿Quizás porque esta novedad es sobre el luto y el recuerdo? De todos métodos, al escribir estas escasas expresiones sospecho que al final fue esta historia la que más me gustó.

Historia Universal de la Destrucción del Libro, por Fernando Báez

Aquí estoy al final de vuelta después de algunas semanas de sepa. Para esta portada, presentaré un libro sobre la destrucción de libros. Es un tema atrayente, ¿no? De todos métodos, me atrae el tema… Paradójicamente, he esperado varios años antes de leer este ensayo, en mi lista de lecturas, desde su publicación en 2008.

En su introducción, el creador venezolano empieza enseñando quién es, de dónde viene y, más que nada, las causas que lo llevaron a trabajar en esta historia universal de la destrucción de libros. Así aprendemos la pasión, el cariño que Fernando Báez siente por los libros que lo nutrieron desde su niñez. El ensayista muestra su viaje hasta su llegada a Irak para la primera guerra en 2003. Además, fue en este país destruido, después de una fácil pregunta a la que Fernando Báez no ha podido responder, que se le ocurrió la iniciativa de escribir este ensayo sobre la destrucción de libros. Esta fácil pregunta no era otra que: “¿Por qué quemamos libros? ». La proposición del creador es que la quema se ejecuta para eliminar algún rastro de un pueblo, su memoria, su cultura, etc… ¿Consigue el creador mostrar la presencia del memoricidio? Yo diría que sí y que no, porque aunque permanezca, me se ve que la destrucción de libros, desde tabletas sumerias hasta tabletas electrónicas, es fundamentalmente ocasionada por catastrofes naturales, como terremotos o incendios. El creador no lo tiene presente, es sencillamente irrealizable, así que lo que acabo de decir es más un sentimiento que otra cosa. De todos métodos, el ensayista venezolano habla de toda la destrucción de libros desde ayer hasta este día. Hay libros que han desaparecido: por catastrofes naturales, por guerras, por religiosos, por líderes políticos, pero también por escritores, que en ocasiones queman sus propias proyectos. El creador tampoco olvida nombrar los autodafés en proyectos literarias, etc. Además, la destrucción de libros continúa hasta el día de hoy y también en los países democráticos. Por último, los libros electrónicos no son más seguros que nuestros viejos y buenos libros en papel porque hay hackers que suprimen las bibliotecas remotas.

Jamás hubo ni hay solo una causa para la destrucción de un libro o una biblioteca: hay docenas de ellos. Por otro lado, más allá de las anécdotas circunstanciales que exoneran o culpan, hay una intención deliberada de forzar una amnesia gradual o instantánea que permita el control de un sujeto o de una sociedad.

El libro de Fernando Báez es alucinante y increíblemente terminado. El creador necesitó 12 años de trabajo para llenar su ensayo, un ensayo increíblemente terminado. El libro tiene dentro muchas cantidades, varios hechos, mucha información, muchas anécdotas, pero me se ve que en ocasiones le falta algo de análisis, de reflexión, porque después de un tiempo el libro hace un pequeño catálogo. El ensayista, hacia medio libro, enumera la destrucción de libros pasando de una época a otra, de un hecho a otro, y el grupo no está muy estructurado. Y pienso que es un poco general. Además, el libro no posee una conclusión en sentido riguroso, porque se piensa que se actualiza regularmente… Por todo eso, el ensayo de Fernando Báez es alucinante y descubrí varias cosas, entre otras cosas la presencia de la palabra bibliocausto. En el final, recuerdo que a los hombres jamás les faltan argumentos para justificar o excusar la quema.

¿Qué te se ve eso? Gracias por leerme.